El 8 de febrero recibí, gracias al algoritmo de cierta ‘red social’, una sugerencia para reproducir un clip de video. En este, un contrabajista exultante acompañaba con movimientos desenfadados y rítmicos la línea asignada a su instrumento. El video mostraba el siguiente texto en inglés: If you don’t know to play with this kind of energy, You’re in the wrong place! Movido por la curiosidad, leí los comentarios sobre el clip y algún usuario me permitió saber el nombre del intérprete. Nicholas Baldock. Se refería a él como colega, maestro e intérprete jovial, de carácter agradable y confesaba no tener noticias suyas desde hacía algún tiempo ya. En ese momento, comencé a escribir los primeros compases de la Suite que aquí se ofrece, pensando en esa manera tan particular de interpretar la música en ese instrumento. Mis acercamientos personales al contrabajo no pasan de la escucha de algunas composiciones, desde los Conciertos de Bottesini, algunas composiciones aparecidas en el sello hat[n...
La letra mata. El Espíritu vivifica. Escribir, transfigura.